Saludos informales

 


Saludos Informales

 


Hello dear friends, and welcome to Spanish Podcast. In our 138th episode (Informal Greetings), our friends are meeting today on their appartment where Coral, Luisa, Alejandra and Pilar are still living there. They also became Montse and Luis to eat with them, because it´s been a long time since they last saw about the friend couple. There is also the Coral´s mother, which has come today to stay with her some days and all her friends know very well because they have gone many times to eat her home, in the El Escorial village.

Hola queridos amigos, y bienvenidos a Español Podcast. En nuestro episodio número 138 (Saludos informales), nuestras amigas se reúnen hoy en el piso en el que aún viven Coral, Luisa, Alejandra y Pilar. También han venido Montse y Luis para comer con ellas, porque hace tiempo que no se ven. Y también está la madre de Coral, que ha llegado hoy para pasar unos días con ella y a quien todas las amigas conocen porque han ido muchas veces a comer a su casa de El Escorial.



Episodio nº 138. ¿Queréis conocer todos los saludos informales que usamos en nuestras conversaciones en español? Pues acompañadnos un ratito y podréis aprenderlos todos, y…¡lo más importante!, aprenderéis a usarlos bien.



Es tarde, son las 2.30 de la tarde. En la casa están solamente Coral y su madre, esperando que llegue todo el mundo para empezar a comer. Suena la llave de la puerta. Es Alejandra.




Alejandra : Hola, Coral, ¿qué tal?, ¿ya han llegado todos?

Coral : Hola, guapa. No, no han llegado, tú eres la primera. Mira, ha venido mi madre.

Alejandra :¡Hola, doña Matilde!, ¿qué tal está?

Doña Matilde: Bien, hija, ¿y tú, qué te cuentas?

Alejandra :Pues ya ve, trabajando como siempre, pero bien. ¿Se va a quedar unos días con nosotras?

Doña Matilde: Sí, pero molestaré lo menos posible.

Alejandra : Usted no molesta, doña Matilde. Estaremos encantadas de tenerla en casa.



Suena de nuevo la llave. Es Pilar.



Pilar : Hola, chicas, ¿cómo va todo? ¡Huy, pero si está aquí la mamá de Coral! ¡Hola, doña Matilde!, ¡cuánto tiempo sin verla!, ¿cómo está?

Doña Matilde: Hola, Pilar. Pues…muy contenta de estar aquí y de veros a todas tan guapas y tan bien.

Pilar : Usted sí que está estupenda. Me alegro mucho de verla.

Doña Matilde: Lo mismo digo.



Ahora llega Luisa.



Luisa : Buenaaas…

Alejandra : Muy buenas.

Luisa : ¿Cómo va? He traido las croquetas de la pollería, como quedamos.

Coral : Pasa, Luisa, que está aquí mi madre.

Luisa : ¡Anda, qué sorpresa! ¿Qué tal, doña Matilde, cómo está?

Doña Matilde: Pues muy contenta de veros a todas. ¿Qué tal tú, Luisa?

Luisa : Pues…¡con una gripe de aquí te espero!

Doña Matilde: Como medio mundo, con estos fríos…



Finalmente suena el timbre. Son Luis y Montse. Sale a abrir Alejandra.



Alejandra : Hola, Montse, ¿qué te cuentas? Ahora hacía semanas que no nos veíamos (se dan dos besos). Luis, guapo, ¿cómo va todo?, ¿muchas novedades, no?

Luis : Hola, ¿qué tal?, ¿cómo va? Puessss…sí…muchas novedades.



Entran.



Montse : Hola familia, ¿cómo estamos?, ¿cómo van las cosas?

Pilar : Eso…vosotros, con piso nuevo incluido. ¿Qué tal, Luis?

Luis : Bien, bien, ¿cómo estás?

Luisa : Hola, chicos, ¿qué os contáis?, ¿cómo van las cosas?

Montse : Uf, os tenemos que contar muchas cosas.

Coral : Montse, guapa, ven aquí, dame un abrazo. ¿Cómo estás?

Montse : Bien, Coral, con muchas cosas en la cabeza…

Coral : Me imagino….¿Qué, Luis, todo bien?

Luis : Todo bien, ¿cómo estás?

Coral : Mira, Luis, ésta es mi madre.

Luis : Mucho gusto, señora. ¿Cómo está usted?

Doña Matilde: Bien, hijo, por aquí, disfrutando de tanta juventud.

Montse : Hola, doña Matilde, ¿cómo se encuentra?

Doña Matilde: Bastante bien, hija. Gracias.

Coral : Bueno, ¿nos sentamos a la mesa? Tenemos ensalada y croquetas de jamón, de primero. Y ayer preparamos estofado de carne, que ya está calentito y a punto, de segundo. ¿Hace?

Alejandra : Perfecto. Voy a buscar las bebidas.





Bien, queridas amigas y queridos amigos, ahí dejamos a nuestras amigas a punto de empezar a comer. Nosotros vamos a repasar la secuencia en la que todos van llegando, para así poder repasar todas las fórmulas de saludo que se han dicho.

Cuando Alejandra llega, ve primero a Coral, con la que tiene toda la confianza del mundo, puesto que son muy amigas y viven en la misma casa. Alejandra dice un saludo habitual y familiar:


- ¡Hola!, Coral, ¿qué tal?


Esto, dicho así, es una fórmula de saludo. Usa el “hola” en primer término. “Hola” es el saludo de entrada por antonomasia, el más genuino, el que introduce todas las fórmulas de saludo, el que sirve para cualquier hora del día, y además el que se adapta como un camaleón a la situación. Si es una situación informal (entre gente conocida, entre amigos, etc.), el hola se vuelve informal. Si es una situación formal, el hola se convierte en un saludo formal.


Al decir “¡Hola!”, recuérdalo, sólo saludas. Sólo diciendo “¡hola!”, no estás empezando ninguna conversación, y tampoco estás estableciendo contacto con el interlocutor, sólo saludamos. Al decir hola, le damos a entender al otro que cuenta para nosotros, le informamos de que existe como alguien a quien saludamos. Nada más.

Hola es un saludo muy general, el más general de todos, el que sirve en todo tipo de situaciones: en las que hay amistad o en las que no, en las situaciones relajadas o en las tensas, en las alegres o en las serias, en todas.


Tú te encuentras con tu amigo y le dices:


- Hola


Y luego sigues:


- ¿Qué tal, tío?, ¿qué hacemos esta tarde?



Pero también te cruzas con tu vecino de arriba, el que pone la música a todo volumen y te molesta constantemente. Él dice:


- Hola


Y tú:


- Hola


Y sin embargo, ese tipo no te cae nada bien; al contrario, te resulta odioso.



O entras al ascensor de la oficina, lleno de colegas que no conoces mucho, sólo de vista, y tú saludas:


- Hola

O:


- Hola, buenos días


O:


- Buenos días


La mayoría de ellos contesta:


- Hola


O:


- Buenos días



O llegas a la consulta del médico y dices:


- Hola


La enfermera contesta:


- Hola, ¿qué desea?


Y tú sigues:


- Tenía hora con el doctor a las cinco


O:


- Buenas tardes, tenía hora a las cinco


Porque no sólo “hola”, sino que también:


- Buenos días

- Buenas tardes 

- Buenas noches  


Son saludos muy generales, que sirven como saludo genérico, que no suponen necesariamente que la conversación continúa y que no son ni formales ni informales en sí mismos, es la situación la que define su grado de formalidad o informalidad, no la fórmula del saludo en sí misma.


Tú puedes encontrarte al jefe en el ascensor y decir muy, muy formalmente:


- Buenos días


O entrar en una tienda para comprar algo, y decir:


- Hola, buenos días


O llegar al hotel y decir:


- Hola, buenas noches

O:

- Buenas



Aunque, ciertamente, estos mismos saludos pueden ser el inicio de una toma de contacto o de una conversación, sirven igualmente como estricto saludo que no va más allá de sí mismo, o como introducción de una situación de comunicación.

Por ejemplo, también puedes despertarte por la mañana junto a tu amor, y decir un “buenos días” de lo más informal y cariñoso, como:


- Mmmm, buenos días, …


Y luego seguir, claro…:


- ¿Desayunamos en la cama?


O puedes telefonear a tu novia al trabajo:


- Buenas tardes, cariño, ¿cómo va el día?


O encontrarte con tu peña de amigos por la noche:


- Muy buenas, ¿qué plan tenemos?



Nos hemos detenido un ratito con el “hola” y también con el “buenos días, buenas tardes, buenas noches” para que os quedéis bien con esta idea: estas fórmulas de saludo no son ni formales ni informales en sí mismas, sino que serán lo uno o lo otro dependiendo de los siguientes factores:


- De la situación 

No es lo mismo una situación de trabajo, profesional, que una situación de una reunión de amigos, o una situación de entrevista profesional, que una situación íntima entre una pareja de enamorados, o una visita al médico que un encuentro fortuito con un viejo amigo…


- De la relación entre los hablantes

Esos hablantes pueden compartir un mismo estatus social o pertenecer a dos completamente diferentes. No es lo mismo un saludo entre jefe y empleado, que entre novia y novio; o entre vendedor y cliente, que entre amigo y amiga; o entre el doctor y su paciente, o el profesor y su alumno, que entre dos adolescentes colegas…


- De si se quiere saludar estrictamente, sin más, o se pretende iniciar algún tipo de contacto con el interlocutor


- De la gestualidad corporal y facial que acompañan el saludo, de cómo funciona la mirada mientras se saluda, de la intención de quien saluda hacia la otra persona


- De la entonación con que se dice

Nada que ver un hola enfadado, con un hola alegre, con uno triste, con uno impaciente, con uno neutro, con uno normal, con un hola dicho por compromiso, con un hola lleno de sorpresa, con una hola de decepción, etc. etc.


Dos artículos estupendos que han servido para que basemos algunas de estas ideas, podéis consultarlos en la red y son, ambos, excelentes. Aquí tenéis las referencias:

http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/04/04_0399.pdf

Y

http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/04/04_0437.pdf




Por eso Alejandra hace este saludo habitual a su amiga Coral:


- Hola, Coral, ¿qué tal?


Que ya no es el estricto hola, sino una fórmula con dos elementos, que invita al interlocutor a contestar.


“¿Qué tal?” es la forma abreviada de “¿Qué tal estás?”, pero que en situaciones de rutina, se acorta:


- ¡Hola!, ¿qué tal?


Y pregunta a continuación:


- ¿Ya han llegado todos?



De hecho:


- ¿Qué tal?


No pretende que siempre contestes “bien” o “ahora te cuento”, sino que también puede funcionar como un hola ampliado (¡hola!, ¿qué tal?). Al cual puedes responder:


- Bien

O:

- Bien, ¿que tal tú?

O sólo:

- Hola


O nada, depende, porque Alejandra sigue hablando.

Si te encuentras a una persona que hace tiempo que no ves, y le dices:


- Hola, Ana, cuánto tiempo sin verte, ¿qué tal estás?


O:


- Hola, Ana, cuánto tiempo sin verte, ¿cómo estás?


Entonces sí que estás preguntándole por su estado, por cómo se encuentra en general, no sólo de salud, sino cómo le van las cosas.

Sin embargo, muchas veces también lo usamos como saludo diario, habitual, en plan fórmula:


- Hola, qué tal , ¿ha llegado ya el jefe?

- Hola, qué tal. Perdona, pero subo volando al despacho, que llego tarde

- Hola, qué tal, ¿todo bien? Luego te llamo

- Hola, qué tal. Te veo luego, a la hora del café


Etc.


Coral le contesta también de una forma muy amistosa y cercana:


- Hola, guapa


Porque podemos usar el nombre propio de la persona, u otra palabra, después del hola o de los buenos días:


- Hola, Ana, qué tal

- Hola, guapa, cómo va

- Buenos días, Pedro, cómo estás

- Buenos días, machote, ¿qué tal la juerga de anoche?

- Buenas tardes, Pepa, ¿mucho trabajo, no?

- Buenas tardes, encanto, ¿hace mucho que esperas?

- Buenas noches, papá, te llamo para decirte que volveré tarde a casa

- Buenas noches, amor, no paro de pensar en ti




Coral dice:


- Hola guapa, tú eres la primera (la primera en llegar). Mira, ha venido mi madre


Alejandra saluda a doña Matilde:


- Hola, doña Matilde, ¿qué tal está?


Ahí tenemos el ¿qué tal? informal de antes, convertido ahora en un saludo formal porque la persona del verbo ha cambiado. Ya no es:


- ¿Qué tal estás -tú-?

(Segunda persona verbal, cercanía, informal)


Sino:


- ¿Qué tal está -usted-?

(Tercera persona verbal para usted, distancia, formalidad)


Fijaos porque nosotros muchas veces no decimos el usted (otras sí), pero enseguida captarás que hablamos de usted a alguien porque no hay ese final, sino que decimos:


- ¿Qué tal está?

O:

- ¿Qué tal está usted?


La misma diferencia sería entre:


- Hola, ¿cómo estás?

Y:

- Hola, ¿cómo está -usted-?


¿Lo veis, verdad?



Doña Matilde le contesta:


- Bien, hija, ¿y tú, que te cuentas?


Hace tiempo que no se ven. Por eso, doña Matilde le pide algún tipo de información a Alejandra, pregunta-saludo que puede ser:


- ¿Qué me cuentas?

O:

- ¿Qué te cuentas?

O:

- ¿Qué cuentas?


Y que, en definitiva, quiere decir:


- ¿Qué hay de nuevo en tu vida?

O:

- Anda, cuéntame novedades



Por eso Alejandra contesta con esta fórmula tan socorrida que es:


- Pues ya ve, trabajando, como siempre, pero bien



Y le pregunta, además:


- ¿Se va a quedar unos días con nosotras?


Doña Matilde dice que sí, pero que no molestará, ante lo que Alejandra responde de la manera habitual y educada a alguien que dice eso:


-Usted no molesta, doña Matilde. Estaremos encantadas de tenerla en casa



Luego llega Pilar:


- Hola, chicas, ¿cómo va todo?


De nuevo, una fórmula de saludo familiar, usual, común, de las que se usa entre amigas y que se dice como introducción, antes de preguntar por otras cosas.

En español, usamos varias fórmulas de saludos informales, pero las más habituales y corrientes son:


- Hola

-Buenos días

- Buenas tardes

- Buenas noches

- Buenas

- Muy buenas

 

Introduciendo elementos que demandan respuesta al otro:


- ¿Qué tal?

- ¿Qué hay?

- ¿Cómo estás?

- ¿Cómo estamos?

- ¿Todo bien?

- ¿Cómo va eso?

- ¿Qué tal va eso?

- ¿Qué haces?

- ¿Qué pasa?


O fórmulas combinadas con dos elementos, como:


- ¡Hola!, ¿qué tal?

- ¡Hola!, ¿cómo va?

- ¡Hola!, ¿cómo estás?

- ¡Hola!, ¿qué hay?

- ¡Hola!, buenas

- Hola, buenos días

- Hola, buenas tardes

- Hola, buenas noches

- ¡Hola!, ¿cómo va eso?

- ¡Hola!, ¿qué tal todo?


Lo dicho. Las fórmulas que constan de elementos como:


- ¿Qué tal?

- ¿Cómo estás?

- ¿Cómo va?

- ¿Qué hay?

- ¿Qué pasa?

- ¿Qué haces?

- ¿Todo bien?

- ¿Cómo va eso?

- ¿Qué tal va eso?

- ¿Cómo estamos?


O, como acabamos de decir, precedidas de “hola”, son ya algo más que un simple saludo. De alguna manera, piden una respuesta al interlocutor, breve o larga, pero un tipo de respuesta.

Es decir, si yo entro al ascensor y hay un colega del trabajo al que conozco poco, digo:


- ¡Hola!


Y él contesta:


- ¡Hola!


O:


- Buenos días


Y él contesta:


- Buenos días



Pero si entro y me encuentro a mi compañero de mesa, le diré:


- Hola, Pedro, ¿qué, cómo va?

O:

- Hola, tío, ¿todo bien?

O:

- Hola, ¿qué tal?, ¿cómo va eso?

O:

- Buenas, ¿qué hay, cómo va?



Y él me responderá, sea:


- Hola, bien, bien,…

O:

- Bien. ¿Sabes ya lo de Pedro?

O:

- Buenos días, pues…ahora te cuento, ¡no te lo vas a creer!

O:

- Hola, pues no muy bien, la reunión de esta mañana se presenta tormentosa



Es decir, no sólo saludamos al otro, sino que establecemos contacto con él, contacto cuyo grado dependerá de la situación, de la relación que hay entre nosotros, de nuestro respectivo estatus, de nuestras intenciones hacia el otro, de nuestro tono, etc. Etc. Etc. Todo lo que ya hemos explicado antes.



Pilar acaba de ver a doña Matilde y por eso expresa su sorpresa:


- ¡Huy!, ¡pero si está aquí la mamá de Coral! Doña Matilde, ¡cuánto tiempo sin verla!, ¿cómo está?


Esto os va a interesar mucho, la fórmula de saludo que empleamos cuando hace tiempo que no vemos a la otra persona. En este caso, Pilar dice:


- ¡Cuánto tiempo sin verla -a usted-!


Si fuera un amigo, diría:


- ¡Cuánto tiempo sin verte!


Pero incluso omitimos muchas veces la última parte y sólo decimos:


- ¡Cuánto tiempo!


No vemos a alguien desde hace tiempo y al encontrarlo decimos:


- Hola, Sergio, ¡cuánto tiempo!

- María, ¡qué sorpresa!, ¡cuánto tiempo!

- ¿Qué tal, Charo?, ¡cuánto tiempo!

- ¿Cómo estás, Pepe?, ¡cuánto tiempo!



Otras fórmulas de saludo para entrar en contacto con gente a la que hace tiempo no vemos (una semana, un mes, meses, años, …) son:


- ¡Hola!, ¡cuánto tiempo!

- ¡Hola!, ¿qué hay de nuevo?

- ¡Hola!, ¿qué tal?, ¿qué hay de nuevo?

- ¡Hola!, ¡cuánto tiempo!, ¿cómo estás?

- ¡Hola!, ¿qué tal últimamente?

- ¡Hola!, ¿cómo va todo?

- ¡Hola!, no sé nada de ti, ¿cómo va todo?

- Hola, ¿qué es de tu vida?

- ¡Hola!, ¡cuánto tiempo!, ¿qué es de tu vida?

- ¡Hola!, hace tiempo que no nos vemos, ¿todo bien?

- ¡Hola!, ¿qué me cuentas?

- ¡Hola!, ¿qué es de tu vida?, ¿qué te cuentas?

- ¡Hola!, ¿qué tal?, ¿cómo van las cosas?

- ¡Hola, María!, ¡cuánto tiempo sin verte!, ¿qué tal?, ¿cómo te va?

- ¡Hola!, ¿qué tal?, ¿qué hay de nuevo?

- ¡Hombre, Pepe!, ¡qué sorpresa encontrarte por aquí! ¿Qué es de tu vida?

- ¡Hola, María!, ¡hace siglos que no nos vemos!, ¿cómo te van las cosas?, ¿todo bien?

- ¡Hola, Toni!, ¡cuánto tiempo!, ¿qué tal te va?

- ¡Hola, Juan!, ¡cuánto tiempo! ¿Qué tal el nuevo trabajo?



Ahí tenéis un pequeño tesorillo, porque están todas…



Pilar se alegra sinceramente de ver a doña Matilde. Cuando llega Luisa, saluda también de una manera muy común:


- Buenaaass…


Alejandra contesta:


- Muy buenas


Y Luisa:


- ¿Cómo va?



Y directamente pasa a la información:


- ¿Cómo va? He traido las croquetas de la pollería, tal como quedamos.



También Luisa se sorprende de ver a doña Matilde y por eso la saluda mostrando esa sorpresa y ese afecto:


- ¡Anda, qué sorpresa!, ¿qué tal, doña Matilde?, ¿cómo está?


Cuando llegan Luis y Montse, Alejandra -que hace tiempo que no les ve- dice:


- Hola, Montse, ¿qué te cuentas? Ahora hacía semanas que no nos veíamos


Antes de que Montse conteste, saluda a Luis:


- Luis, guapo, ¿cómo va todo? ¿Muchas novedades, no?


Y Luis contesta por los dos:


- ¡Hola!, ¿qué tal?, ¿cómo va? Pues sí…, muchas novedades



Montse saluda a todos en general:


- Hola familia, ¿cómo estamos?, ¿cómo van las cosas?


Se dice “familia” en plan cariñoso a gente muy amiga o a la que se quiere mucho.


Pilar contesta:


- Eso, vosotros


Que quiere decir:


- ¿Cómo os van las cosas a vosotros, que sois los que tenéis más novedades por explicar?


- Eso, vosotros, con piso nuevo incluido, ¿qué tal, Luis?


Luisa se dirige a ambos:


- Hola, chicos, ¿qué os contáis?, ¿cómo van las cosas?


Hay besos, abrazos, saludos y más saludos de toma de contacto, de preguntar todos a todos cómo están, qué ha pasado últimamente en sus vidas, cuáles son las novedades que algunos aún no saben.


Montse le pregunta a doña Matilde directamente por su salud, con una fórmula muy usada entre españoles, y es preguntarle a alguien cómo se encuentra:


- Hola, doña Matilde, ¿cómo se encuentra?


Y finalmente se sientan todos a la mesa y se disponen a contarse un poquito de lo último que ha pasado en sus vidas y a pasar un buen rato mientras lo comentan.



Oigamos de nuevo la conversación de nuestras amigas y así podremos repasar y fijar mejor todos estos saludos que hemos trabajado hoy:






Alejandra : Hola, Coral, ¿qué tal?, ¿ya han llegado todos?

Coral : Hola, guapa. No, no han llegado, tú eres la primera. Mira, ha venido mi madre.

Alejandra :¡Hola, doña Matilde!, ¿qué tal está?

Doña Matilde: Bien, hija, ¿y tú, qué te cuentas?

Alejandra :Pues ya ve, trabajando como siempre, pero bien. ¿Se va a quedar unos días con nosotras?

Doña Matilde: Sí, pero molestaré lo menos posible.

Alejandra : Usted no molesta, doña Matilde. Estaremos encantadas de tenerla en casa.



Suena de nuevo la llave. Es Pilar.



Pilar : Hola, chicas, ¿cómo va todo? ¡Huy, pero si está aquí la mamá de Coral! ¡Hola, doña Matilde!, ¡cuánto tiempo sin verla!, ¿cómo está?

Doña Matilde: Hola, Pilar. Pues…muy contenta de estar aquí y de veros a todas tan guapas y tan bien.

Pilar : Usted sí que está estupenda. Me alegro mucho de verla.

Doña Matilde: Lo mismo digo.



Ahora llega Luisa.



Luisa : Buenaaas…

Alejandra : Muy buenas.

Luisa : ¿Cómo va? He traido las croquetas de la pollería, como quedamos.

Coral : Pasa, Luisa, que está aquí mi madre.

Luisa : ¡Anda, qué sorpresa! ¿Qué tal, doña Matilde, cómo está?

Doña Matilde: Pues muy contenta de veros a todas. ¿Qué tal tú, Luisa?

Luisa : Pues…¡con una gripe de aquí te espero!

Doña Matilde: Como medio mundo, con estos fríos…



Finalmente suena el timbre. Son Luis y Montse. Sale a abrir Alejandra.



Alejandra : Hola, Montse, ¿qué te cuentas? Ahora hacía semanas que no nos veíamos (se dan dos besos). Luis, guapo, ¿cómo va todo?, ¿muchas novedades, no?

Luis : Hola, ¿qué tal?, ¿cómo va? Puessss…sí…muchas novedades.



Entran.



Montse : Hola familia, ¿cómo estamos?, ¿cómo van las cosas?

Pilar : Eso…vosotros, con piso nuevo incluido. ¿Qué tal, Luis?

Luis : Bien, bien, ¿cómo estás?

Luisa : Hola, chicos, ¿qué os contáis?, ¿cómo van las cosas?

Montse : Uf, os tenemos que contar muchas cosas.

Coral : Montse, guapa, ven aquí, dame un abrazo. ¿Cómo estás?

Montse : Bien, bien, con muchas cosas en la cabeza…

Coral : Me imagino….¿Qué, Luis, todo bien?

Luis : Todo bien, ¿cómo estás?

Coral : Mira, Luis, ésta es mi madre.

Luis : Mucho gusto, señora. ¿Cómo está usted?

Doña Matilde: Bien, hijo, por aquí, disfrutando de tanta juventud.

Montse : Hola, doña Matilde, ¿cómo se encuentra?

Doña Matilde: Bastante bien, hija. Gracias.

Coral : Bueno, ¿nos sentamos a la mesa? Tenemos ensalada y croquetas de jamón, de primero. Y ayer preparamos estofado de carne, que ya está calentito y a punto, de segundo. ¿Hace?

Alejandra : Perfecto. Voy a buscar las bebidas.





Bueno, amigos, hasta nuestro próximo podcast que estaremos encantados de compartir con todos vosotros. Cordiales saludos desde Barcelona. Chao y hasta pronto.


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