Adivinanzas





Adivinanzas




 Hola amigos y bienvenidos a Español Podcast. Soy Mercedes y os hablo desde Barcelona. Hoy vamos a hablar sobre adivinanzas.

Si pensamos en lo que significa “adivinar”, nos acercaremos mejor a las adivinanzas.


“Adivinar” es :

- acertar lo que se esconde tras un misterio 

- acertar lo que se oculta tras un enigma 


“Adivinar” quiere decir: 

- descifrar el significado de un secreto 

- encontrar la clave de una incógnita


Si ya sabemos un poquito lo que es adivinar algo que está escondido, podemos pensar que una “adivinanza” es el propio enigma, la formulación de pistas (o indicios, o señales) que nos lleven hasta el secreto que no decimos.

“Adivinanza” es un término hermano de “acertijo”. Y ambos lo son de “enigma”.  Y las tres palabras son preciosas, ¿lo veis?


- AdivinarAdivinanza

- Acertar Acertijo


De hecho, la adivinanza es una descripción de personas, animales, plantas, o cosas, hecha con muchos rodeos, y con el fin de que la persona que la escucha, busque y acabe encontrando el nombre de lo que se busca.

Normalmente, las adivinanzas se formulan con pequeñas rimas. Son como una especie de poesías sencillas, con o sin rima, pero con un ritmo muy regular en el enunciado, y forman cantinelas muy fáciles y muy divertidas para los niños.

Hay estudiosos del folclore infantil que sitúan el origen de las adivinanzas en Oriente, en China más concretamente; otros aseguran que las más antiguas y enigmáticas, pueden encontrarse en los propios jeroglíficos egipcios; aunque otros, sitúan su origen en Grecia.

Más allá de su origen, lo que sí es cierto es que las adivinanzas son juegos lingüísticos de ingenio ideados para entretener, divertir, hacer pensar y sorprender.

Hay adivinanzas muy fáciles, pero para una persona nativa de España, o de Latinoamérica, ya que la palabra-enigma, aquella por la que se pregunta, está contenida en la definición. Por ejemplo:


Blanca por dentro,

verde por fuera.

Si aún no lo adivinas, 

espera.


Las dos primeras pistas no pueden ser más fáciles: nos habla de algo (una fruta, en este  caso) que es blanca por dentro y que es verde por fuera. Pero como hay otras frutas con esas características, el acertijo se completa diciéndonos:

Si no lo adivinas, espera.

Es decir, que si no lo hemos adivinado ya, que nos esperemos.

Pero…¡Aaah! Pero este “espera” tiene truco, porqueque dicho y escrito así, junto, significa aguardar, puede ser también la definición misma del enigma, si lo separamos:

Es pera

¿Lo veis? Una pera. Aquello que era verde por fuera y blanco por dentro, resulta que si hacemos una escucha diferente, podemos “adivinar” que la fruta es la pera, porque nos lo dice:

- Es pera

Es decir, la palabra buscada está contenida en la formulación de la adivinanza.

Lógicamente, quien dice el acertijo, no separa las sílabas para darle la pista definitiva al que escucha. No. Es la persona que tiene que acertar, la que aguza el ingenio, escucha las palabras, les da ochenta vueltas, hasta que…¡eureka!, ¡lo encuentra!

De este tipo de adivinanzas, os diremos algunas después.

Otras, sin embargo, no contienen la palabra en su formulación, sino que dan más pistas, y más diversificadas, para que la persona que escucha relacione características y busque el objeto que las reúne

Es el caso, por ejemplo, del siguiente acertijo:


Vengo de padres cantores,

aunque yo no soy cantor, 

Traigo los hábitos blancos

Y amarillo el corazón.


Si lo relacionamos todo junto, vemos que este animalito (en el caso de que sepamos que va de animales, que no siempre se sabe) tiene un “padre” que canta, pero él no…¡Ah! Después, que tiene hábitos blancos…Hábitos son los vestidos, la vestimenta, lo de fuera. Y que lo de dentro, el corazón, su interior, es amarillo. Lo ponemos todo en la coctelera, agitamos bien y…¡ahí está! Nos aparece el huevo, como por arte de magia.

Su padre, el gallo, es cantor, canta quiquiriquí. Su madre, la gallina, también lo es: canta cocorocó. El huevo tiene las pareces internas blanca, y su clara se vuelve blanca al freirla. Y la yema del huevo es amarilla, es decir, el corazón es amarillo.

En otros acertijos se recurre también, al igual que en los chistes, al doble sentido de las palabras

En otros, a que una palabra parezca una cosa, pero en realidad sea otra. Se juega a dar un significado según ese contexto, pero luego es otro, el que nos piden.

Por ejemplo:


Te digo y te repito

que si no lo adivinas

no vales un pito.


Y tú vas y piensas: este tío está loco. Pero si no me da ninguna pista, ¿cómo voy a adivinarlo? Pero, pensando, pensando, y dándole vueltas, resulta que nos lo está diciendo “de alguna manera”.

Nosotros oímos:

Te digo y te repito… etc.

Nos lo están diciendo y nos lo están repitiendo, pero en realidad, el truco es que dice:

Té——digo

Té——repito

Claro, si lo vemos escrito, es muy fácil. Digo “té” y repito “té”, el té de las cinco, con limón y azúcar y con un acento enorme, como una catedral, para diferenciarlo del “te” pronominal. Pero los acertijos son orales, no los vemos escritos, y hay que aguzar el oído y el ingenio para ver si cogemos el truco.

¿Entendéis por dónde van los tiros, no? Lógicamente, una adivinanza es algo un poco difícil para los que estáis estudiando español. Primero hay que reconocer todas las palabras, hay que conocer su significado, relacionar todos los conceptos y luego pensar el nombre, en español, de lo que se está sugiriendo…difícil lo es, al menos un poquito.

Pero queremos acercaros, al igual que lo hicimos con los chistes y con los trabalenguas, a estos fenómenos de la lengua que estáis aprendiendo, para que podáis reconocer mínimamente uno de ellos cuando lo oigáis e incluso para que intentéis resolverlo, si vuestro nivel os lo permite.

Diremos, finalmente, que cuando vamos a decir una adivinanza, solemos usar la fórmula:


- Adivina, adivinanza


Para preparar a los que nos escuchan sobre lo que vamos a decir.

Y cuando ya la hemos formulado, siempre preguntamos:


- ¿Qué es?


Para invitar al otro a contestar.


Vamos a decir unas cuantas adivinanzas, para que os familiaricéis con ellas. 



*Si me nombras, desaparezco.

¿Quién soy?

(El silencio).

¡Qué misterio! ¡Caramba! ¡Aaaah….ya!

Si estás en total silencio y dices, en voz alta, la palabra “silencio”, es decir, lo nombras, lo rompes, desaparece. En español, hablar o hacer algún tipo de ruido en medio de una situación de silencio, se llama “romper el silencio”. De ahí, que si lo nombras, si lo dices, lo rompes, desaparece.



*¿Qué es lo que es algo y a la vez nada?

¡Vaya! Parece una contradicción. ¿Cómo se puede ser algo, alguna cosa, y no ser nada al mismo tiempo? ¡Qué chorrada! Pues…¡no! Porque resulta que es algo y “nada”  (del verbo nadar, chicos), es decir, es algo que flota y se desplaza por el agua mediante movimientos: el pez.

La gracia es como está formulado, que parece una contradicción sin sentido.



*Soy blanco, soy tinto,

de color todo lo pinto, 

estoy en la buena mesa 

Y me subo a la cabeza.

¿Qué es?

Creo que esta adivinanza la habréis acertado. Blanco y tinto ya es un buena pista; estar en las buenas mesas, con las buenas comidas, también. Y la expresión “subirse a la cabeza” es típica en español para explicar los efectos del alcohol. Por lo tanto es, el vino.

Lo hay blanco, lo hay tinto. Si se vierte, lo mancha todo, lo “pinta” todo. Acompaña siempre una buena mesa, una buena comida. Y se sube a la cabeza, es decir, marea.



A ver ésta:

*Vuelo de noche

Duermo de día

Y no tengo plumas

En el ala mía.

¿Qué es?

¿Qué animal vuela por la noche, se pasa el día durmiendo, pero, a pesar de volar, no tiene plumas? Difícil nombre en español, pero es una oportunidad para que lo aprendáis: el murciélago. El murciélago efectivamente se pasa el día durmiendo, se despierta de noche y vuela. Y también es cierto que tiene unas alas formadas por cartílagos, y no por plumas.



Aquí tenemos otra:

*Dos hermanos sonrosados

Juntos en silencio están,

Pero siempre necesitan

Separarse para hablar.

¿Qué es?

¿Qué os parece que puede ser?

Juntos están en silencio. Si hablan, se separan. Son sonrosados, de color rosa suave, ¡caray!, qué será, será,…

Pues son los labios, los labios de la boca. Si os fijáis, es muy bonita y está muy bien formulada. Porque, ciertamente, mantenemos los labios juntos cuando estamos callados, en silencio. Y los separamos cuando queremos hablar.



Una más.

*Sólo tres letras yo tengo

pero tu peso sostengo.

Si me tratas con cuidado,

te llevaré a cualquier lado.

¿Qué es?

Aquí hay una buena pista para empezar: buscamos algo que tiene tres letras. Nos dice además que sostiene, que soporta nuestro peso. Ya nos vamos acercando. Y que si lo tratamos con cuidado, nos lleva a cualquier sitio, nos traslada…Aaah, ahora sí, estamos hablando del “pie”.

Nuestros pies, nuestro pie tiene tres letras, soporta el peso de nuestro cuerpo y nos lleva, nos traslada a todos lados. Bonito acertijo, ¿no?



*¿Sabéis cuál es el animal que tiene silla y no se puede sentar?

Claro está que para adivinar esta adivinanza hay que saber la palabra en español. Hay que saber que ponemos una silla (así se llama) en el lomo del caballo para montarlo. Silla de montar, se llama, pero la gracia es hacernos creer que es una silla de las otras, de las que usamos para sentarnos.

Al decirnos que no se puede sentar, pensamos inmediatamente en la silla mueble, en la de sentarnos. Y ahí empieza el lío.

Bueno, ahora ya está claro. El caballo  es el animal enigma, lleva la silla de montar y, claro, no puede sentarse.



Esta que os decimos a continuación es una adivinanza clásica que todos los niños conocen. Dice así:

*Una señora

muy señoreada

que siempre va en su coche

y siempre va mojada

¿Qué es?

Vaya, vaya, rarita esta señora que va siempre en el coche y además mojada. ¿Qué puede ser? Seguro que en otras lenguas hay un acertijo parecido a éste para el mismo enigma: la lengua.

En este acertijo, se la llama “señora”; el coche, es la boca. Y siempre va mojada, evidentemente, porque la boca siempre está mojada -húmeda- a causa de la saliva.



Otro típico acertijo:

*Treinta y dos sillitas blancas

En un viejo comedor

Y una vieja parlanchina

Que las pisa sin temor.


Nos habla de 32 sillitas blancas…los dientes. En el viejo comedor de… la boca, que lleva toda una vida comiendo. Con una vieja parlanchina (que habla mucho)…ah, la lengua. Y dice que las pisa, bueno, sí, la lengua, al hablar, topa (pisa) dientes y muelas, las treinta y dos blancas piezas que todos tenemos en la boca.



Una cortita.

*Oro parece,

plata no es.

Quien no lo acierte,

tonto es.

Por partes. Parece oro, así que, o es dorado o es amarillo. No es de plata, no tiene detalles blancos o plateados. Y parece que seremos muy tontos, si no lo acertamos.

Pocas pistas, muy pocas pistas, a no ser que… eso, vamos a mirar la formulación por si… ¡claro! Si lo decimos así:

Oro parece, plátano es, quien no lo acierte, tonto es.

Sí que solucionamos el acertijo. Hemos cambiado:

- Plata no es (no es plata)

Por:

- Plátano es (es plátano)

Y hemos podido resolverlo.



Otro animalito:

*Mi casa llevo a cuestas

Tras de mí dejo un sendero

Soy lento de movimientos

Y no le gusto al jardinero

¿Qué es?

Bueno, aquí hay más pistas. Lleva su casa a cuestas, encima…seguro que ya estáis haciendo conjeturas, y algunas acertadas. Deja un “sendero”, un rastro, tras de sí…¡más conjeturas! Pero si, además, nos dice que es lento, que va despacio, y que no les gusta a los jardineros (a los que cuidan el jardín)…creo que ya lo tenemos: el caracol.

Lleva su casa, su concha, encima de él. Deja un rastro con su baba. Va muuuuy despacio, lento. Y la gente los quita de sus plantas del jardín, para que no se las coma: el caracol.

Bueno, amigos, esperamos haberos dado algunas claves para qué penséis cómo resolver una adivinanza en español, así como haberos proporcionado un rato agradable adivinando enigmas y, por supuesto (lo habréis comprobado), trabajando lengua española a través de los acertijos, lo cual es un placer, ¿verdad?

Para nuestra última celebración, tenemos un nuevo tema, pero, como de costumbre, no lo desvelaremos hasta que nos reunamos todos de nuevo.

Os esperamos para disfrutar juntos de esta aventura inacabable que es el lenguaje.

Saludos desde Barcelona. 

Bye.

Zaí Jián.

Ciao.

Adiós, adiós.





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